Que triste, el futbol se acaba

Aún recuerdo años atrás cuando los aficionados más devotos hacían planes para viajar y si hiciese falta dar la vuelta al mundo y ver partidos de otros clubes. Antes se iba al fútbol sin miedo a llevar la camiseta del equipo contrario y sentarse en la grada de ellos mismos. Ahora se sigue el fútbol por las apuestas, da igual que no conozcan a casi ningún jugador o que ni siquiera sepan qué ciudades albergan a los clubes. Lo único que importa a los dirigentes del fútbol patrio es el negocio. El fútbol, se ha convertido en la gallina de los huevos de oro, se exprime hasta la extenuación. Ahora tenemos partidos prácticamente cada día de la semana. Da igual que haya fútbol hasta en la sopa, que ocupe gran parte de los noticiarios, que se creen canales y programas de televisión exclusivos y que las cadenas compitan por conseguir los derechos de los torneos a cualquier precio.
 El cliente perfecto. Porque hoy en día el aficionado molesta e incomoda. Y si no puede pagar su entrada, mejor, no hace falta que ocupe su localidad en la grada porque el negocio, el de verdad, está en los derechos televisivos. Por eso tenemos fútbol los lunes por la noche.  Así es como el fútbol deja de ser una pasión vital para convertirse en un espectáculo poco saludable.
Y que me decís de traicionar a un país, no pagando impuestos. Un país que te ha echo "podrida mente rico" y perdonar mi expresión, pero admiro a esos futbolistas que cada mañana se levantan dia a dia a trabajar, si señores esos que aparte del futbol tienen un trabajo. 
Eso si es un FUTBOLISTA .
Tal vez ocurra que este capitalismo cateto que llaman merchandising  que consiste en explotar hasta la náusea un escudo o el nombre o rostro de alguna estrella del balón para vender cubiertos, camisetas o calzoncillos.
Como no quiero ser presa de la melancolía, la calidad del fútbol moderno, el buen toque de balón de los defensas, la continua presión, la velocidad, la enorme resistencia física. Hace veinticinco o treinta años, aun predominando los futbolistas de estructura atlética, podíamos ver a algunos de apariencia frágil (Ardiles, Rossi, Platini, Mágico González), o incluso con evidente sobrepeso como el carismático crack de aquella época, Diego Armando Maradona.  No por ello eran menos geniales. 
Hoy en día se ven mas discusiones de padres e incluso llegando alas manos, mientras ven el partido de sus hijos.
Malos valores estamos inculcando padres, profesores,entrenadores cuando vemos este tipo de actos en nuestros campos de fútbol.
Estamos acabando con el futbol. 
Ana Martinez

Comentarios

Entradas populares de este blog

El fútbol para mi ha sido una lección de vida constante.

Nunca deje de creer en mi

Yo aun creo en el Futbol