El fútbol para mi ha sido una lección de vida constante.

Odio que digan que el futbol es solo un deporte de dinero, Y que es triste pero tienen razon por desgracia.
 Ahora mismo escribiendo esto pondria de titulo “la pelota no se mancha”.
Su referencia, a que el fútbol no se puede ensuciar por lo que está pasando fuera del campo se puede aplicar hoy. ¨
Por el dinero, por la corrupción. Y por los ataques bomba.
Y no me refiero a Marc Bartra, único herido en las explosiones previas al Dortmund-Mónaco por la Champions League, sino a los hinchas de fútbol. Alemanes y franceses. Antes rivales de guerras inauditas, estubieron  unidos por lo que fueron momentos de miedo e incertidumbre a todo lo que rodeaba el partido de cuartos de final. Como respondiéndole a los que ensucian el balón: 
“La pelota no se mancha”.
Sí, la pelota no se mancha, pero también se limpia por aquellos que la cuidan. Porque algunos cumplen penitencia de quienes se dedican a ensuciar al más popular de los deportes. 
No voy a ser hipócrita, no voy a decir "Against Modern Football" sin poner una serie de cláusulas. Yo me hice aficionado a este juego llamado fútbol siendo una niña a la que le llamaba ese verde hipnotizante ese fútbol al que me aficioné ya le quedaba poco de deporte, pero aun así me consiguió enganchar, imagínense la magia de este juego. Todavía había y hay jugadores que te hacían sentir cosas.Todavía quedan trabajadores que aman y respetan esta profesión. Todavía queda esperanza, y por supuesto, aún existen reductos de deporte en este negocio que algunos llaman fútbol.
Pero a lo que sí digo “Against Modern Football” es a lo que rodea a este mundillo. A lo que lo pudre y banaliza. A lo que sí que digo “que le jodan” es a ese mundo del negocio putrefacto. No me entiendan mal. Di Stéfano hacía publicidad, Pelé hacía publicidad y todas las estrellas de ese fútbol clásico hacían publicidad, como entra dentro de la normalidad. Lo que no es normal es hacer negocio con absolutamente todo esto que aún me atrevo a llamar deporte. Lo que no es normal es que la realidad se desvirtúe, lo que no es normal es que las marcas tengan más peso que cualquier otro organismo.¿Sabían que antes los futbolistas no tenían agentes? ¿Sabían que antes los futbolistas eran personas? Ahora el exceso de negocio y de mediatización convierte a estas personas en semidioses y, claro, surgen los odiosos groupies, que anteponen a estos ídolos antes que los colores. Les diré una cosa que probablemente muchos no sepan: lo más importante en el fútbol son los colores. Un aficionado que anteponga a un jugador antes que a la camiseta que lleva, no es un aficionado, sobra en el mundo del fútbol. Odio eterno a los aficionados modernos. El escudo siempre por encima. Messi no es un Dios, es de carne y hueso, es de puta carne y hueso, pero claro como solo hablamos de él o cr7 parecen Dioses en el mundo de los terrestres. ¿Saben quién es un Dios? El padre que se desloma la espalda para que sus hijos puedan comer, la madre que no escatima nada para que los suyos estén bien, los que anteponen el beneficio de los demás al propio. Un futbolista no es un Dios, pero claro, los medios enfocan e incluso hacen entrevistas a niñatos/as que salen llorando por haber visto a su futbolista preferido, y eso sí, luego de fútbol ni puta idea. A lo que digo “Against Modern Football”, es a eso. A lo que grito a los cuatro vientos “Fuck Modern Football”, es a esos. Odio eterno al culto a la personalidad, amor eterno por los colores de la camiseta. Yo no viví ese fútbol antiguo, ese fútbol del que hablan los mayores y se les llena la boca. Ese fútbol de barro, sudor y sangre y no el fútbol de rayos uva, tatuajes y peinados. Leo sobre aquel fútbol y me entra una envidia tremenda hacía aquellos que sí lo vivieron. Si el fútbol actual aún me atrae, aunque cada día menos, ¿qué habría hecho aquel que sí se podía llamar deporte con todas las letras.Yo que trato de vivir de esto, siento una envidia tremenda hacia aquellos periodistas que podían hacer un trabajo idílico. Aquellos periodistas que podían entrevistar a los jugadores en el mismo vestuario, que no tenían que pasar por mil y una trabas para tener a los protagonistas, pero claro aquellos periodistas sí que hacían su trabajo, ¿se imaginan ahora a los vendeburras de turno entrevistando a los jugadores en los vestuarios? Me entra la risa solo de pensarlo. Gente que no ha hecho una pregunta de fútbol en su vida. ¿Se imaginan a Florentino recibiendo en su casa, con bata y zapatillas de andar por casa a un periodista para una entrevista? No, ¿verdad? Pues Santiago Bernabéu sí lo hacía. En fin, otros tiempos. Aquello se llamaba deporte, esto no es más que un negocio lleno de payasos y solo con algún vestigio de lo que antaño era un juego loable. 
Vamos cuesta abajo y sin frenos… 
Aqui una leccion mas de futbol.. Ahora aplica lo a la vida.
Ana Martinez

Comentarios

  1. O ver una entrevista a un jugador de LaLiga como las que hacen en la NBA, con los periodistas entrando hasta dentro del vestuario

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